Halep, Serena, Kerber y Stephens Como Favoritas Del US Open

@WTA

 

EFE

La tenista local Sloane Stephens está lista para defender, sin ningún tipo de presión, el título de campeona del Abierto de Estados Unidos, y aunque sale como cabeza de serie número tres, no será inconveniente a la hora de demostrar en la pista que lo conseguido el año pasado no fue producto de la casualidad.

El título logrado en Flushing Meadows, junto al de Miami Open y ser finalista en Roland Garros, hicieron de Stephens, de 25 años, la nueva número uno del tenis femenino estadounidense, algo de lo que carecía el año pasado, pero que ha asimilado con naturalidad.

Su primera prueba de fuego será la rusa Evgeniya Rodina, en la jornada de apertura, que tendrá como escenario a la pista del nuevo estadio Louis Armstrong.


Luego, en su cuadro, si avanza, tendrá a potenciales rivales como sus compatriotas Serena y Venus Williams, además de la checa Karolina Pliskova, la española Garbiñe Muguruza (12) y la número uno, la rumana Simona Halep.

"Mi meta es la de jugar el máximo de partidos para estar cada vez más en forma, sin importar el cuadro que me ha podido tocar", comentó Stephen. "Soy consciente de que estoy dos puestos por detrás de la número uno y tengo que asumirlo con mi mejor tenis".

Si Stephens no siente la presión de ser la defensora, Halep, la alemana Angelique Kerber (4), ambas ya ganadoras de sendos títulos de Grand Slam en lo que va de año, junto a Serena, que disputó la final de Wimbledon, llegan al Abierto con la madurez y la confianza para llevarse el título en el último "grande" de la temporada.

Especialmente Halep, de 26 años, finalista en el Abierto de Australia y campeona en Roland Garros, su primer título de Grand Slam.


Halep reconoció que le gustaría ganar porque ha demostrado en las anteriores ediciones que podía hacerlo, pero al final quedó eliminada sin conseguir su objetivo en Flushing Meadows.

Ahora no sólo llega como la número uno del mundo sino que también con una actitud más comprometida para aprovechar al máximo las grandes cualidades que posee como tenista y poder alcanzar su primera final en el Abierto de Estados Unidos y tener la opción de ganarlo.

La misma con la que contará Kerber, campeona en el 2016, pero que en el 2017 se vino abajo con su tenis después de haber sido la número uno del mundo.

Ahora llega a Flushing Meadows con un nuevo título de Grand Slam, el que consiguió en Wimbledon al vencer en la final a Serena Williams, y todo vuelve a estar bien con su tenis que le permitió ser la número uno del mundo.


Kerber, de 30 años, lo demostró al llegar a las semifinales del Abierto de Australia, y confirmó su recuperación completa con el triunfo ante Serena Williams.

Esa victoria le ha permitido a Kerber, cuarta cabeza de serie, llegar a Nueva Yorks con la oportunidad de ganar títulos consecutivos de Grand Slams por primera vez en su 12 años de carrera en la WTA.

Algo que ya logró en varias oportunidades Serena Williams, pero quien a sus 36 años, y después de haber sido madre, decisión que le costó perder su mejor forma y abandonar la competición, no le impide suspirar por el séptimo título del Abierto, y el vigésimo cuarto de Grand Slam de su carrera, que le permitiría empatar con la legendaria Margaret Court como líder de todos los tiempos.

Misión que no será fácil con el cuadro que le ha tocado como decimoséptima cabeza de serie, teniendo como primera rival a la polaca Magda Linette para luego, si avanza, tener que enfrentarse en la tercera ronda contra su hermana Venus.

De hacerlo sería la trigésima vez que se midieran como profesionales y la sexta en el Abierto.


Mientras, la danesa Caroline Wozniacki, que saldrá como segunda cabeza de serie, ganadora del Abierto de Australia, volverá a ser una incógnita con su tenis inconsistente, pero estará entre las favoritas.

Al igual que la española Garbiñe Muguruza, duodécima cabeza de serie, que después de haber conseguido los títulos de Roland Garros en 2016 y el de Wimbledon en 2017, vive una irregularidad permanente en lo que va de temporada.

Pero a sus 24 años, Muguruza ha demostrado que tiene la clase suficiente para estar entre las mejores del mundo, donde ya ha ocupado el primer lugar, y luchar de nuevo por el título del Abierto de Estados Unidos.


Su primera prueba de fuego la tendrá el mismo lunes cuando se enfrente contra la china Shuai Zhang, la número 34 del mundo, con la que ha repartido victoria y derrota en los dos enfrentamientos que han tenido hasta el momento (1-1).

Muguruza será de nuevo también la mejor opción del tenis femenino español en la lucha por el título del Abierto de Estados Unidos, donde habrá tres compatriotas más, encabezadas por la veterana Carla Suárez (30), Lara Arruabarrena y Sara Sorribes.

Mientras, la puertorriqueña Mónica Puig será la única representante del tenis femenino latinoamericano.