Barcelona da un paso fundamental para conquistar LaLiga

Cortesía fcbarcelona.es

Catalina Uribe

El Barcelona quiere conquistar el triplete esta temporada y, con su victoria sobre el Atlético de Madrid, dio un paso firme para quedarse con LaLiga.

Fue un partido atípico, puesto que se vio marcado por la expulsión de Diego Costa a los 28 minutos, la cual estuvo totalmente justificada por su fuerte agresión verbal al árbitro Gil Manzano. Este hecho afectó seriamente la estrategia ofensiva del técnico Diego Simeone, quien desesperado por mantenerla decidió sacar a sus laterales, Santiago Arias y Filipe Luis, que fueron sustituidos por Ángel Correa y Álvaro Morata. Pero los cambios no le funcionaron, pues no lograron ser efectivos en ataque.  

Y hasta el minuto 85, la estrategia le funcionaba a medias al DT rojiblanco, pues aunque los dirigidos por Ernesto Valverde tuvieron varias opciones para sentenciar el juego, el guardameta Jan Oblak era la figura de los colchoneros con sus atajadas, además de mantener vivo a su equipo vivo en el partido.

Pero la pegada del Barça apareció para darle una victoria clave a los blaugranas, primero cuando Luis Suárez apareció con sus cualidades de ‘9’ para abrir el marcador con un remate de rosca imposible para Oblak, y luego cuando Leo Messi puso el 2-0 definitivo.

Esto demuestra que una expulsión tempranera, como la de Diego Costa, es un factor determinante en un juego ante un equipo como el Barcelona, que tiene figuras que son capaces de aprovechar la desventaja numérica del rival. Y si a esto le sumamos que Simeone, con la intención de ganar a toda costa, dejó desprotegida la defensa al cambiar a los laterales por delanteros, por lo que era sólo cuestión de tiempo para que los culés inclinaran el partido a su favor.

En síntesis, el Barcelona aprovechó para alejarse del Atlético de Madrid en la clasificación de LaLiga y para quedar más cerca de su octavo título liguero en los últimos once años. Vamos a ver si el cuadro blaugrana mantiene su ventaja, y todo parece indicar que sí, pues los colchoneros no saben manejar la presión y no le sacan provecho a los partidos claves para lograr sus objetivos.