Un capítulo más en la novela "Jan Hurtado"

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Si algo le faltaba al mercado de pases de Boca, que a dos semanas de comenzar la serie ante Athletico Paranaense solo tiene a Alexis Mac Allister como refuerzos, es formar parte de una verdadera novela por un jugador de 19 años que ni siquiera llegaría para ser titular. Porque Jan Hurtado, que el sábado a la mañana se sometió a la revisión médica y ya tenía todo acordado para sumarse al plantel de Gustavo Alfaro, continúa en un limbo que incluye a otros tres clubes.

El capítulo de este martes tiene varias aristas: todo comenzó cuando Deportivo Táchira, club venezolano donde se formó el atacante y del cual "escapó" para llegar a Argentina, publicó un comunicado en el que repudia la actitud del representante y el padre del jugador, por querer repetir la historia de no respetar al propietario de los derechos federativos. Y, como si fuera poco, reconoce que por esa razón mantiene un litigio judicial contra Gimnasia que ya es analizado en la FIFA.


En el Lobo acusaron recibo y apareció su comunicado, en el que se afirma que fue aceptada la oferta de Genoa de Italia y que ahora debe ser analizada por la representación del Churta. Gabriel Pellegrino, presidente del Tripero, permaneció en Italia hasta el lunes y luego de no llegar a buen puerto las negociaciones con Sampdoria, cruzó de vereda y negoció con la otra institución de Génova, de la que casualmente "se trajo" a préstamo a Claudio Spinelli.


¿Y la revisión con Boca? Lo ocurrido entre la noche del viernes y la mañana del sábado es lo que más llama la atención. Pasadas las 23 horas, el periodismo cercano al Xeneize anunció el acuerdo por Hurtado y, al día siguiente, se convocó de urgencia al doctor Batista para realizar los chequeos médicos. Todo estaba en orden, a excepción del aval de Gimnasia, propietario del 45% de los derechos económicos y la totalidad de los federativos. Porque las dirigencias habían alcanzado un preacuerdo que afirmaba que si la Samp no realizaba la oferta esperada por el Lobo, se aceptaría el ofrecimiento de 5 millones de dólares hecho por Daniel Angelici. Lo primero ocurrió, pero lo segundo no, porque, al mismo tiempo, trascendía que la oferta de Genoa era superadora (8 millones de euros, divididos en 4.5 millones en bruto y 3.5 por objetivos) y convencía más en La Plata.