Mourinho habla de los 26 títulos de Guardiola

Reuters

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La victoria del Manchester City en la Premier League tuvo una consecuencia añadida. Pep Guardiola conseguía así su vigésimo sexto título y con ello superaba el historial de Jose Mourinho, que tiene 25. Unos días después, en una larga entrevista con 'L'Équipe', el técnico portugués relativizaba ese 'sorpasso'. "Eso me recuerda que estoy aquí, con veinticinco títulos. Si me hubiese quedado en Porto e Inter tras ganar la Champions habría jugado la Supercopa de Europa, la nacional, el Mundial de Clubes y podría tener 31 títulos... Quizá no esté concentrado en los números". Es decir, que si le han pasado fue solo porque él lo dispuso así. 

Mourinho se encuentra en paro, esperando una oferta que le haga gracia. Su última temporada está entre las peores de su carrera, terminó despedido del Manchester United, señalado por los malos resultados y una relación tensa con parte de su plantilla. Entre los hipotéticos verdugos, un jugador francés. Mou lo niega: "No puedo decir que sí si me preguntas que Pogba es el único responsable de la situación. No he sido víctima de Pogba".

El equipo inglés despegó en cuanto se marchó, teniendo la eliminatoria contra el PSG como el punto más alto de la temporada. Mourinho es crítpico sobre esa eliminatoria:  "Sé lo que pasó, pero no siempre explico mis análisis públicamente. No quiero hablar de ello. Esta victoria del United está un poco fuera de lo esperado, si bien ganamos a la Juventus en Turín en la fase de grupos".

Con el United la cosa reventó en el tercer año, algo que es una tendencia clara en la carrera del exitoso técnico portugués. Él trata de explicar los motivos de esa caída. "Los jugadores pueden experimentar alguna erosión. Especialmente cuando les pides mucho. Cuando tienes un perfil de grupo muy profesional, muy ambicioso, trabajador, talentoso, un club estructurado, no tienes esa erosión. Cuando estás casi solo, que no tienes el apoyo de un club en su conjunto, algunos jugadores van un poco hacia lo contrario del entrenador. Yo no quiero ser un buen chico, porque el buen chico después de tres meses es un títere y no termina bien. Pero tampoco debes ser un entrenador que siempre es negativo. Debemos buscar este equilibrio".

Cualquiera que recuerde su paso por el Real Madrid puede rememorar frases parecidas, los momentos en los que Mourinho se quejaba de falta de apoyo del club o de los jugadores, la petición expresa de una defensa ciega, pase lo que pase, que llevó a la institución a niveles de tensión nunca superadas. En su tiempo de blanco también tuvo comentarios célebres, como aquel día en el que llamó "gato" a Benzema porque, en su opinión, cazaba poco. Ahora lo explica. 

"Con Karim, no fue un conflicto. Solo quería ayudar a un jugador increíblemente talentoso a cambiar su mentalidad, a ayudarlo a alcanzar su máximo y convertirse en un killer. Disfruté trabajando con Karim", explica el técnico.