La grandeza de Cristiano Ronaldo explicada a los haters

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Por Iñaki Angulo

Portugal es la campeona de la Euro 2016. Cristiano Ronaldo ha llevado a su país a su primer gran título. La historia simplemente recordará esto. Que uno de los mejores jugadores de todos los tiempos cambió el destino futbolístico de su nación. Por mucho que los haters pongan hoy todo su empeño en menospreciarle. Cristiano es a Portugal lo que LeBron James al estado de Ohio: el elegido que apareció para traer una copa. ¿Dónde pone la Euro 2016 el legado de Cristiano Ronaldo como futbolista? Es complicado de decir, pero probablemente sea justo pensar que es el jugador más trascendente de su generación y el que ha triunfado en más contextos. Cristiano ha sido el líder de tres equipos campeones que poco tienen que ver entre sí a lo largo de su carrera: fue el héroe del mejor Manchester United de la década, ha devuelto su esplendor al Real Madrid y ha acaudillado a la única Portugal que ha ganado un título internacional. Fue su Euro más floja, pero lleva cuatro ediciones poniendo a su equipo en condición de ganar. Casi es justicia poética. Decidir abandonar la zona de confort y dominar el fútbol en varios sitios es lo que pone a Cristiano Ronaldo por encima de Lionel Messi para quien escribe esto.

Quizás lo que mejor explica la dimensión de Cristiano y el impacto sobre sus equipos es que su mera presencia los convierte en candidatos a cualquier título de manera instantánea y que les brinda años en los que están en las últimas instancias con chances. Vamos con algunos datos que pueden ayudar a entender la consistencia competitiva del portugués.

  • El equipo en el que ha jugado Cristiano ha tenido presencia en nueve semifinales de Champions League en las últimas diez ediciones. Y ha ganado tres trofeos.
  • El Real Madrid llevaba cinco años seguidos cayendo en octavos antes de su llegada. Con él ha jugado semifinales seis años de siete.
  • Desde que dejó el United, los Diablos Rojos fueron dos veces eliminados en la fase de grupos, dos en octavos de final, una en cuartos, una ni siquiera la disputaron y otra fueron subcampeones.
  • Es el máximo goleador en la historia de las competiciones europeas de clubes.
  • Nadie ha marcado más goles que él desde que llegó a La Liga en 2009.
  • Ni en la historia de la Eurocopa.
  • Portugal ha estado más veces entre los cuatro primeros en la era Cristiano que en toda su historia en Eurocopas y Mundiales.

Sería complicado escribir sobre el legado de Cristiano Ronaldo sin hablar de Messi. Los dos han protagonizado en esta década una de las mayores rivalidades individuales en la historia del deporte y se han empujado mutuamente a mejorar y devorar récords. Probablemente Messi también convertiría en candidato a todo a cualquier equipo del mundo, pero es algo que no sabemos. Lo que es una certeza es que Cristiano es una máquina competitiva que sobrepasa su entorno. Ha triunfado con entrenadores tan diferentes como Mourinho o Ancelotti. En equipos de posesión, de contragolpe y de repliegue exagerado como Portugal. Tan decisivo en su exuberante versión primigenia de jugador de banda como de nueve clásico.

Los haters de Cristiano deberían taparse de una vez. Los más cándidos han llegado a utilizar durante todos estos años ‘argumentos’ tan pueriles como que “solo marca goles” (como si acaso no fuera lo más importante del fútbol) o que simplemente es “un atleta”. Cristiano es el personaje al que se le mata por no celebrar un gol de un compañero y por festejar un título después de perderse la final de su vida. Cristiano es un tipo que ama tanto el fútbol que rompió a llorar cuando vio que no podía seguir. Cristiano es un ciudadano que paga sus impuestos. Cristiano es el mayor goleador que ha visto este deporte y algunos hablan de él como si fuera el primo de Babangida. Y a día 11 de julio de 2016, Cristiano es campeón de Europa de clubes y selecciones al mismo tiempo y futuro Balón de Oro. Que la cuenten como quieran.