El cambio en el banquillo del Barcelona

Reuters

Catalina Uribe

El Barcelona tomó la drástica decisión de rescindir el contrato de Ernesto Valverde y de contratar a Quique Setién como su entrenador.

Pero, ¿es buena idea o es una medida exagerada la que tomó la junta directiva del Barça para sacudir la mala situación del cuadro blaugrana?

Primero, debo señalar que me parece muy prematuro hacer una renovación en el banquillo en este momento de la temporada. Y es que pese a que los resultados recientes, en especial el empate ante el Real Madrid en El Clásico y la eliminación en las semifinales de la Supercopa de España, no lo dejan muy bien parado, el equipo está todavía vivo en LaLiga, la Champions League y en la Copa del Rey, por lo que aún podía salvar la temporada.

Además, en mi opinión personal, Ernesto Valverde fue maltratado por los directivos del club, pues con la negociación pública con Xavi y con otras acciones similares sentenciaron al despido al entrenador y lo dejaron en la palestra por varios días, haciéndolo blanco de las críticas.

Por otra parte, en lo que se refiere a Quique Setién, no es el técnico ideal para el cuadro blaugrana en este momento, pues su experiencia es bastante pobre para un equipo de esta categoría, puesto que sólo ha dirigido en primera división al Real Betis y a Las Palmas, y ni siquiera tiene experiencia en la Champions League.

En síntesis, el Barcelona tomó una mala decisión al reemplazar a Ernesto Valverde con Quique Setién en el banquillo, no sólo porque el ahora ex técnico blaugrana podría haber mejorado los resultados del equipo, sino porque Setién es demasiado inexperto para el trabajo. Vamos a ver si los directivos del club no se arrepienten muy pronto de su decisión.