Del Potro cayó en los octavos de Roland Garros

Reuters

EFE

Con la noche amenazante, a punto de agotarse la luz en la pista Suzanne Lenglen de París, el de Tandil hincó la rodilla ante el empuje de un talento ascendente, que le venció 7-5, 6-3, 3-6 y 6-3 en tres horas y 9 minutos.

Apretó hasta el final el argentino, que tras perder los dos primeros parciales fue capaz de forzar un cuarto y amenazar con llevar el duelo más allá de lo que el sol parisiense podía aguantar. De haber forzado un quinto, el partido habría terminado mañana y, con fuerzas renovadas, su resultado habría sido incierto.

Pero no lo logró el de Tandil, que pelea contra los rivales y contra un físico que todavía no acaba de estar al cien por ciento, que deja gestos de dolor y de agotamiento. Con Delpo y su historial de lesiones uno no sabe donde llega el dolor físico y donde la desesperación.

Le faltó algo de fuerza ante un tenista que evidenció una frescura insultante, que se permitió calentar la grada cuando el argentino declinaba.

Khachanov está llamado a sostener el tenis ruso en los próximos años y ya sabe lo que es ganar un torneo en París, aunque fue el Masters 1.000 que se disputa bajo techo en noviembre.

En el de tierra batida, el tenista de 23 años logró su primera clasificación para cuartos, tras dos tropezones en octavos.

Con este triunfo se asegura acabar entre los diez mejores del mundo por vez primera en su carrera.

El ruso se medirá por un puesto en semifinales contra el austríaco Dominic Thiem, al que derrotó precisamente en las semifinales del pasado Masters 1.000 de París en el único duelo entre ambos.

Del Potro no pudo confirmar la proyección en ascenso que venía mostrando esta temporada, que quedó bien marcada en los cuartos de final de Roma, cuando puso contra las cuerdas a todo un Novak Djokovic.

Se quedó a dos peldaños de las semifinales que alcanzó el año pasado, a uno de su cuarta comparecencia en cuartos de final.

Fue una despedida triste, porque Del Potro había demostrado que podía llegar más lejos, incluso dar un susto a alguno de los favoritos.

Pero a medida que pasaban los minutos, el tenis del ruso iba pesando más en la defensa del argentino. En el intercambio de golpes, de una intensidad elevada, la cuesta fue poniéndose del lado de Khachanov, cada vez más poderoso.

No desesperó el argentino, que resistió hasta el último suspiro, tratando de alargar el duelo hasta que ya no pudo más. Un segundo antes de que ya la falta de luz fuera insostenible y el duelo tuviera que prolongarse. El ruso lo cerró con un punto directo de saque, un puñal que se clavó en el último suspiro de resistencia del argentino.