Liam Rosenior atrapa al espía del Chelsea
Tras la eliminación en la Champions League, Liam Rosenior descubrió que la alineación con la que su equipo afrontó el partido de ida —que terminó con una derrota por 5-2— había sido publicada por medios franceses antes del encuentro, en lo que fue interpretado como una traición al vestuario y al cuerpo técnico.
Algo similar ocurrió antes del partido de vuelta, cuando también se filtró información sobre varios cambios que Rosenior planeaba hacer para encarar el duelo en Stamford Bridge, que igualmente terminaron perdiendo, esta vez por 0-3. La situación molestó profundamente al entrenador, que incluso prometió encontrar al responsable.
Identidad del filtrador y el momento del equipo
En la conferencia de prensa previa al partido de este fin de semana ante el Everton, el técnico reveló que ya habían identificado a la persona que estaba filtrando información. Aseguró que no actuó con mala intención ni contra el equipo ni contra él, pero dejó claro que el asunto ya fue atendido internamente.
Rosenior no dio el nombre del espía, pero se sabe que no se trató de un jugador ni de alguien del cuerpo técnico. Por ahora, la identidad del responsable sigue siendo un misterio en Stamford Bridge.
Situación crítica en la Premier League
Esto no cambia el complicado momento que atraviesa el Chelsea, que pelea por meterse a la próxima Champions League. El equipo apenas suma una victoria en sus últimos cinco partidos de Premier League y actualmente marcha sexto en la tabla, en zona de Conference League, un escenario que no entra en los planes del club. Quedarse fuera de la Champions supondría un golpe económico importante y, además, podría abrir la puerta a la salida de Enzo Fernández, quien preferiría continuar en un equipo que dispute la máxima competición europea.

El calendario de los Blues luce muy exigente y podría marcar el rumbo inmediato de la institución. Este sábado visitan al Everton; después afrontarán los cuartos de final de la FA Cup; y más adelante, el 12 y el 18 de abril, recibirán en Stamford Bridge al Manchester City y al Manchester United en dos compromisos de altísima exigencia.
Con espías o sin ellos, Rosenior está obligado a darle un giro al equipo para mantenerse en la pelea por la FA Cup, aspirar a cerrar la temporada con un título y, sobre todo, meterse en puestos de Champions League. De eso dependerá en gran medida lo que el Chelsea pueda construir de cara a la próxima campaña.






















