Endrick alaba todo lo que aprendió de Carlo Ancelotti en el Real Madrid
Ya instalado en Francia y con impacto inmediato, Endrick mira hacia atrás para reconocer la huella que dejó Carlo Ancelotti en su formación durante su paso por el Real Madrid, una etapa que define como clave para su crecimiento dentro y fuera de la cancha.
La adaptación de Endrick al fútbol francés ha sido tan rápida como contundente. El delantero brasileño, ahora en el Olympique de Lyon, no solo ha llamado la atención por su rendimiento inicial, sino también por la madurez con la que analiza su carrera. En ese repaso, hay un nombre que destaca por encima del resto: Carlo Ancelotti. Para el joven atacante, el tiempo compartido con el técnico italiano en el Real Madrid fue una auténtica escuela.
“Podría escribirse un libro con todo lo que aprendí de él”, confesó Endrick, dejando claro que su paso por el club blanco fue mucho más que minutos y resultados. Fue, sobre todo, una etapa de aprendizaje profundo.
Una escuela llamada Ancelotti
Durante su primera temporada en España, Endrick convivió con futbolistas de talla mundial y con un entrenador que, según sus propias palabras, “lo ganó todo y entiende el juego como pocos”. Ancelotti no solo le enseñó conceptos tácticos y movimientos ofensivos, sino también la importancia de la paciencia, la mentalidad y el respeto por los procesos.
El brasileño reconoce que no siempre fue sencillo. Las lesiones lo alejaron de la continuidad y le impidieron disputar competencias importantes, como el Mundial de Clubes, uno de los momentos más duros desde su llegada a Europa. Sin embargo, destaca el respaldo constante del Real Madrid, que cuidó cada detalle de su recuperación y acompañó su decisión de salir cedido para sumar minutos.
“En el fútbol, el tiempo es muy valioso. Para crecer hay que jugar”, explicó Endrick, convencido de que la cesión al Lyon era el paso correcto en este punto de su carrera.
Lyon, el nuevo escenario para crecer
La elección del Olympique de Lyon no fue casual. Endrick encontró un club con tradición, una estructura sólida y un estilo ofensivo que se ajusta a sus virtudes. Además, el diálogo directo con Paulo Fonseca fue determinante. El entrenador portugués le transmitió confianza y un plan claro, algo que el delantero valoró de inmediato.
En sus primeros días en Francia, el brasileño ya dejó huella con goles y sensaciones positivas. Se siente integrado, respaldado por el vestidor y motivado por una afición exigente. Sus objetivos son simples pero ambiciosos: mejorar semana a semana y ayudar al equipo a ganar.
El Madrid, siempre presente
Aunque hoy su foco está completamente en el Lyon, Endrick no esconde que su vínculo con el Real Madrid sigue intacto. Agradece el apoyo recibido hasta el último día y mantiene la ilusión de volver más fuerte en el futuro. Mientras tanto, aplica cada enseñanza recibida de Carlo Ancelotti, convencido de que esa base será clave para alcanzar sus sueños, incluida una posible presencia en el próximo Mundial.
Para Endrick, el camino recién comienza, pero las lecciones aprendidas en Madrid ya forman parte de su ADN futbolístico.


















