Argentina vs. Inglaterra: una rivalidad que trasciende el fútbol
Argentina e Inglaterra volverán a enfrentarse en una Copa del Mundo por primera vez desde 2002. El duelo en las semifinales del Mundial 2026 revive una de las rivalidades más intensas del fútbol, marcada por episodios históricos, políticos y deportivos.
Cuando Argentina e Inglaterra se enfrentan, nunca es un partido más. El cruce de este miércoles en las semifinales del Mundial 2026, en Atlanta, reaviva una rivalidad que combina historia, política y algunos de los capítulos más memorables de la Copa del Mundo.
Aunque el enfrentamiento futbolístico comenzó a tomar fuerza en el Mundial de 1966, el trasfondo entre ambos países es mucho más antiguo. Las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, la ocupación británica de las Islas Malvinas en 1833 y, especialmente, la Guerra de las Malvinas en 1982 marcaron profundamente la relación entre ambas naciones. El conflicto bélico, que dejó cientos de soldados argentinos y británicos fallecidos, convirtió cada enfrentamiento deportivo en un evento cargado de simbolismo. Sin embargo, es importante distinguir el conflicto político entre los Estados del respeto hacia los jugadores y aficionados de ambos países.
En el plano futbolístico, el primer gran episodio llegó en el Mundial de Inglaterra 1966. La expulsión del capitán argentino Antonio Rattín, en un partido rodeado de polémica, alimentó durante décadas la sensación de injusticia entre los aficionados argentinos.
Pero fue en México 1986 cuando nació el capítulo más icónico de esta rivalidad. En los cuartos de final, Diego Armando Maradona marcó dos de los goles más famosos en la historia del fútbol: "La Mano de Dios" y el denominado "Gol del Siglo". Argentina ganó 2-1 y terminó conquistando el título mundial, mientras que aquel partido quedó grabado para siempre en la memoria de ambos países.
La historia continuó en Francia 1998 con otro duelo inolvidable. Tras empatar 2-2 en un vibrante encuentro, Argentina eliminó a Inglaterra en la tanda de penales. Aquel partido también estuvo marcado por la expulsión de David Beckham tras un altercado con Diego Simeone, un episodio que persiguió al inglés durante varios años.
El último antecedente mundialista fue en Corea-Japón 2002. Inglaterra se impuso 1-0 con un penal convertido por Beckham, una revancha personal para el entonces capitán inglés y un resultado que contribuyó a la eliminación de Argentina en la fase de grupos.
Ahora, 24 años después de aquel último enfrentamiento mundialista, ambas selecciones vuelven a verse las caras con un boleto a la final en juego. Más allá del pasado, Argentina e Inglaterra protagonizan uno de los clásicos internacionales más esperados del fútbol, una rivalidad construida sobre la historia, el respeto competitivo y partidos que han dejado una huella imborrable en los Mundiales.












