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Lewis Hamilton está furioso por las nuevas reglas de la Fórmula 1: “Es ridículamente complejo”
Lewis Hamilton no se guardó nada en Bahréin. El siete veces campeón del mundo criticó con dureza el nuevo reglamento de la Fórmula 1, lo calificó de “ridículamente complejo” y lanzó una frase demoledora: “Ahora mismo somos más lentos que un F2”.
Lewis Hamilton estalla contra las nuevas reglas de la Fórmula 1
El estreno oficial del nuevo paquete reglamentario de la Fórmula 1 dejó más preguntas que certezas. En Bahréin, con los 11 equipos en pista y la expectativa al máximo, la categoría mostró por primera vez su nueva cara para 2026. Pero si alguien salió con el gesto torcido fue Lewis Hamilton.
El ahora piloto de Ferrari, siete veces campeón del mundo, no escondió su frustración tras completar 52 vueltas y cerrar el día en la séptima posición. Aunque el SF-26 mostró solidez en términos generales, el británico apuntó directamente al corazón del problema: la complejidad extrema del reglamento.
“Ningún fan va a entender este tipo de reglamento”, lanzó ante los medios en Bahréin.
“Es ridículamente complejo”: la crítica directa de Hamilton
Según explicó el propio Hamilton, las nuevas normas fueron tan extensas que necesitaron siete reuniones en un solo día para explicarlas. “Es ridículamente complejo… necesitas un grado universitario para poder entenderlo completamente”, afirmó.
El nuevo reglamento introduce un equilibrio casi total entre potencia eléctrica y combustión, con un enfoque radical en la gestión de energía, la recuperación mediante frenado regenerativo y sistemas automatizados que aprenden del estilo de conducción del piloto. Sobre el papel, es innovación. En la práctica, para Hamilton, es un laberinto técnico difícil de digerir.
De acuerdo a declaraciones recogidas por medios presentes en el circuito de Bahréin, el británico considera que la gestión energética será imposible de comprender desde fuera del cockpit. Y ahí está el gran riesgo: una Fórmula 1 menos intuitiva para el espectador.
“Ahora mismo somos más lentos que un F2”
La frase que encendió las alarmas fue aún más contundente: “Somos más lentos ahora mismo que un Fórmula 2”. Una comparación que duele en la categoría reina.
Si bien los tiempos indican que la diferencia real no es tan dramática —por ejemplo, el mejor tiempo en Bahréin fue un 1:34.669 de Lando Norris, mientras que la pole de F2 el año pasado fue de 1:44.008— la percepción dentro del auto parece distinta. Hamilton insiste en que la sensación al volante es de menor agresividad y más restricciones.
El propio piloto explicó que en algunos casos deben bajar hasta primera o segunda marcha para intentar recuperar batería, elevando revoluciones al máximo porque “no podemos recuperar suficiente energía”. En otras palabras, la conducción está condicionada por el sistema automotor más que por el instinto puro.
¿Innovación necesaria o exceso técnico?
Hamilton dejó claro que los autos pueden ser “divertidos” de manejar, pero la esencia competitiva preocupa. En Barcelona, por ejemplo, algunos pilotos reportaron vueltas de clasificación con lift and coast de hasta 600 metros, algo que dista mucho del concepto tradicional de ir al límite absoluto.
Aunque en Bahréin el escenario fue distinto por las zonas de frenado, el debate está en si: ¿la F1 está cruzando la línea entre tecnología y espectáculo?
El británico lo resumió con una advertencia que resuena fuerte: “Ningún fan lo va a entender”. Y cuando lo dice una voz del peso de Lewis Hamilton, es importante











