La dramática historia detrás de la estrella de la NBA, Dejounte Murray
La reaparición de Dejounte Murray con los New Orleans Pelicans no fue simplemente el regreso de un jugador tras una lesión grave. Fue el capítulo más reciente de una vida marcada por tragedias personales, pérdidas familiares y una infancia atravesada por la violencia.
Cuando los Atlanta Hawks lo enviaron a los Pelicans en el verano de 2024, el movimiento parecía abrirle una nueva ventana competitiva junto a figuras como Zion Williamson y Brandon Ingram. Sin embargo, mientras el panorama deportivo lucía prometedor, fuera de la duela todo se desmoronaba.
Una cadena de tragedias en cuestión de meses
Poco antes de iniciar la temporada, la madre de Dejounte Murray sufrió un derrame cerebral. Apenas comenzado el curso, el base se fracturó la mano izquierda, obligándolo a perderse varias semanas. Luego llegó una noticia devastadora: el asesinato de su primo. Más adelante, un tío sufrió una sobredosis.
El golpe final llegó el 31 de enero de 2025, en un duelo ante los Boston Celtics, cuando Murray se rompió el tendón de Aquiles derecho. La lesión lo dejó fuera el resto de la campaña y comprometió parte de la siguiente. En menos de un año, su mundo se vio sacudido por una serie de tragedias que habrían quebrado a cualquiera.
Aun así, el ex All-Star de 2022 —distinción que logró con los San Antonio Spurs— nunca dejó de insistir en volver. Su reciente actuación de 13 puntos en la victoria de los Pelicans ante los Golden State Warriors simbolizó más que estadísticas: fue una declaración de resiliencia.
Una infancia marcada por la adversidad
Lo vivido en los últimos meses no fue el primer desafío en la vida de Murray. Creció en South End, uno de los barrios más complejos de Seattle, rodeado de drogas, armas y delincuencia. Su madre entraba y salía de prisión, y su abuela asumió el rol de figura protectora.
Desde muy pequeño enfrentó situaciones límite. Fue arrestado con apenas 11 años por robo con arma de fuego y pasó tiempo en un centro de detención juvenil. Esa historia influyó incluso en su posición en el Draft de 2016, cuando fue seleccionado en el puesto 29.
Más allá del baloncesto
Para Dejounte Murray, el éxito no se mide únicamente en contratos millonarios o reconocimientos deportivos. Tras superar lesiones y pérdidas personales, su visión va más allá de la NBA.
Su mensaje es claro: levantarse cada vez que la vida golpea. La rotura del Aquiles, comparada con todo lo que vivió desde niño, es solo otro obstáculo en un camino que siempre ha sido cuesta arriba.












